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La precariedad y la saturación de lo positivo

“La diferencia entre la generación de nuestros padres o abuelos y la de ahora es que, aunque la precariedad sea similar, la actual viene acompañada del entusiasmo. A pesar de vivir en una sociedad que no ofrece mucho futuro a los jóvenes, al margen de encadenar empleos basura que penas permiten pagarse una habitación, hay que estar entusiasmados, exhibir una falsa felicidad y mantener la fe en un sistema que no se cree ni a si mismo” comentaba Jorge García Marín, sociólogo.

Cuando empezamos a escribir esta serie las cosas no eran tan divertidas. Una llevaba meses en el paro, llegando a extremos de frustración y desesperación que nunca antes había conocido, y a la otra la acababan de echar al acabar su contrato temporal, después de haberle regalado a la empresa innumerables horas extras. Nos encontrábamos en una situación de incertidumbre, algo muy característico de la generación en la que nos ha tocado vivir.

Sin embargo, paradójicamente, esta época está marcada por la saturación de lo positivo en un mundo que ya no tolera rastro alguno de negatividad, como expresa en sus libros Byung-Chul Han. Tenemos que pensar que todo va bien, que “es lo que hay”, que solo hay que seguir y que las cosas acabarán saliendo. Esta positividad beneficia a los de arriba y nunca a los de abajo, ya que, ante la falta de negatividad, nos volvemos más propensxs a la auto explotación y al eterno aguante. Todo esto enmarcado en una situación de precariedad total para los jóvenes, donde llegar a los 1000 euros es de afortunadxs y poder pagar un alquiler medio céntrico es un lujo. En definitiva, nos toca avanzar en un mundo cada vez más vacío con una sonrisa de oreja a oreja para no sentirnos unxs fracasadxs.

Por eso se creó sopa de limón. Es normal deprimirse y venirse abajo. Pero hay que expresarse en voz alta y no tragar cuando algo no es justo, cuando tienes que pluriemplearte (vendiendo flyers o asaltando a la gente con Fragance pour homme), cuando tras enlazar becas y prácticas y pedir que te hagan indefinida (un simple contrato por dios!) acabas trabajando de Rider, cuando te suben el alquiler y tienes que vender tus cosas para pagarlo. APRETÓN Y LUCHA.

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